miércoles, 3 de septiembre de 2008

Reflexiones. Por Tariq Al- Marahleh Montes (Mayo/Junio 2008)

Hola de nuevo queridos lectores. Nos acercamos a la omega de este intenso curso y, por lo tanto, ésta será mi última reflexión llevada al papel hasta el próximo alfa académico. Antes de comenzar, y si me lo permitís, desearía dedicar esta reflexión a mi madre Mercedes, que ha vivido por todo el mundo las experiencias más emocionantes que jamás nadie haya podido vivir, que siempre ilumina dulcemente mi camino para que nunca me aleje del sendero de la felicidad y haga uso de los valores de lo que yo considere justicia, bondad, solidaridad y cultura, y que nunca jamás deje, por ninguna circunstancia, de perseguir mis sueños, por muy complejos, peculiares o incomprendidos que sean éstos, para ser único, para ser yo mismo. También a mi hermana Abir, en la que veo reflejado el espíritu de la justicia, la bondad y la lucha por un mundo mejor, y que ahora pasa por la dura etapa de la selectividad, en la que le deseo lo mejor para ser la periodista que porte siempre la verdad y que luche con las armas más fuertes que el ser humano posee: la palabra. También le dedico esta reflexión a mi padre Radi, del que aprendí cómo seguir mi propio código de honor y conducta basado en mi propia razón de ser, que me trajo el interés por la lucha intelectual por las causas justas y que me dio fuerzas para seguir adelante, siempre adelante, pero sin olvidar lo que queda atrás, y que ahora lucha en el confín más hostil de la Tierra por una causa justa y para poder seguir, como me enseñó, adelante, siempre adelante.


A raíz de la cíclica, pero también peculiar, situación en la que nos encontramos a estas alturas de curso, y que nos conduce a duras pruebas que pueden llevarnos a la gloria o a septiembre, me pregunto cuál será la clave del éxito en esta vida; cuál será la receta que nos lleva a la victoria vital. Al final de mi indagación personal encuentro dos factores que tienen, a mi parecer, el privilegio de ser los más relevantes: la personalidad y la insistencia. Debemos ser ante todo nosotros mismos, sin importar cómo sea el resto del rebaño humano que nos envuelve, y del que podemos extrapolarnos si utilizamos nuestra fuerza de voluntad y deseo de libertad. El hecho de intentar parecerse a alguien es símbolo de pobreza espiritual o debilidad temporal, es como suicidarse lentamente, se pierde el alma con la que nacemos y el dolor puede ser insoportable.


Pero sólo debemos sentirnos orgullosos si utilizamos nuestra forma de ser para sembrarnos un variado camino en el que tengan cabida diferentes tipos de intereses y pasiones. La mono funcionalidad en el ser humano es inadmisible, todos tenemos, en mayor o menor grado, cierta pasión por la aeronáutica y/o astronáutica, pero no debemos dedicarle todo nuestro tiempo a algo que, a pesar de ser lo principal, no tiene que ser lo único. Podemos creer en otras cosas sin ultrajar el mundo de la aeronáutica, de hecho lo enriqueceríamos con nuevos aires de variedad y vida, porque ¿Qué sentido tiene vivir en un mundo homogéneo, frío y sin más que con un color?


Por eso es importante ramificarse en varias disciplinas manteniendo el tronco, nuestro objetivo principal, y más ahora que se acerca el período estival. Rompamos el cascarón que separa nuestra Escuela del resto del mundo y aprovechemos a ejercitar nuestras habilidades extra profesionales que, de hecho, serán las que nos lleven a recrearnos en nuestra imaginación y voluntad de seguir adelante, la cual se alimenta de razones por las que vivir, por las que seguir soñando, y esas razones nos las proporcionan las situaciones que anhelamos vivir, las sensaciones que nos hacen sentir bien, lo que nos aleja de la tan temida rutina.


Reflexionad sobre ello este verano mientras naveguéis por el Mediterráneo, sobrevoléis alguna costa, caminéis por una tranquila playa, por un mágico sendero en la montaña o por las emocionantes calles de alguna ciudad asiática perdida en el tiempo. No es la aeronáutica la que nos hace ser como somos; somos nosotros los que hacemos que la aeronáutica sea tal y como la conocemos, porque aquellos gigantes que desde pequeños veíamos surcar los cielos o desde los cuales observábamos el mundo desde otra perspectiva y nos parecía magia, todo ello, es producto de nuestra mente, que posee tanto de misterioso como de maravilloso. Quizás lo mejor sería pensar sobre todo esto desde las propias nubes y surcando los cielos de nuestra mente, donde todo se ve desde otra perspectiva.


Pero las decisiones que tomemos sobre nuestras acciones deben tener una esencia, nuestra propia esencia. Por eso nunca olvidéis esto: el conocimiento de la verdad nos hace libres. Libres para poder decidir con criterio, para actuar con causas, para hacer lo que creéis que debéis hacer, lo que coincide con lo que debéis hacer realmente si tenéis conocimiento de causa.


Lo que tiene la vida de emocionante es que nunca se sabe lo nuevo que nos traerá el viento, dónde estaremos el día de mañana, si seremos diferentes; es la incertidumbre que tanto nos intriga y hasta emociona. Lo importante es tener seguridad de que, pase lo que pase, actuaremos como nosotros deseemos, siempre escuchando sugerencias pero sólo tomándolas en cuenta si realmente las valoramos como útiles con nuestro propio criterio.


En mi caso, por ejemplo, no sé cuáles serán mis resultados académicos este año, cuánto tiempo estaré de viaje, si volveré a escribir en esta revista, ni siquiera sé si seguiré vivo; pero lo que tengo claro es que si puedo seguir respirando el aire puro que me da la vida, soñaré, escribiré, viajaré, conoceré gente por todo el mundo y, por supuesto seguiré aprendiendo siempre y actuando en libertad. Por eso, mi consejo para vosotros es que no caigáis en la esclavitud intelectual, no os convirtáis en uno más entre la masa, aquel que acepta sin conocimiento cualquier situación y que es susceptible a ser manejable por los que usan la información para hacer el mal.


Pero esta vital propuesta no sería posible de llevar a cabo si no tuviésemos fe en lo que nos propusiésemos, porque no podemos hacer algo durante más de cinco minutos si no creemos en ello. Y no me refiero solamente a la fe religiosa que uno pueda tener o no, me refiero a un concepto mucho más amplio, a lo que ha movido al ser humano a avanzar en la historia y crear la idea de futuro, me refiero a creer en algo porque pensamos, siempre con nuestro criterio libre, que es importante para el conjunto de la sociedad y, en consecuencia, para nosotros mismos.


Pero este concepto es tan profundo que no podía quedarse sólo en eso, el hecho de creer hace que seamos diferentes porque, aunque podamos coincidir en ciertas cosas, no hay dos personas que, abarcando todos los campos que nos conciernen, crean exactamente en lo mismo. Por lo tanto, y basándome en mi razonamiento anterior sobre la homogeneidad de las masas que no poseen conocimiento suficiente para ser libres, deduzco que éstos grupos de población, que se mueven como el agua de un río cuyo cauce ha sido cavado por los hombres poderosos que creen ser libres, no tienen creencias realmente valiosas, sólo las que les han sido impuestas por la propia sociedad dogmatizadora.


He denominado a aquellos que creen controlar a mucha gente como hombres que creen ser libres, y para afirmar esto me baso en que la verdadera libertad consiste en hacer lo que uno debe, pero no en decir, como mucho sugerir, lo que los demás deben hacer, porque la creencia y experiencia de cada uno le lleva a adquirir el conocimiento de una manera diferente y por lo tanto a actuar de manera distinta.


Lo magnífico de todo esto es que el hecho de ser diferentes provoca que podamos conocer otras formas de pensar y de ese modo enriquecer la nuestra propia. La verdad es como una llama dentro de una lámpara multicolor: cada uno mira la llama desde un cristal de color diferente, pero la llama es siempre la misma, y conviene tener en cuenta esta idea para vivir en tolerancia y en la consecuente y tan deseada paz.


Volviendo al tema de la creencia, que es nuestra propia visión sobre el noúmeno (lo que no se intuye sensitivamente), ésta nos permite aventurarnos en predecir a nuestra manera cosas que no conocemos a ciencia cierta, todo lo que hay detrás de la cortina del desconocimiento que no podemos abrir: hechos que ocurrieron en el pasado o que ocurrirán en el futuro, descripciones sobre lugares alcanzables sólo por nuestra mente, ideas revolucionarias de creación y cambio e incluso sobre sentimientos. Pero la creencia adquiere su valor máximo cuando se trata de creer en qué es lo que nos hace felices, y éste sí es el verdadero final de todos nuestros actos, poder conocer y experimentar la felicidad.


De todos modos hay que tener cuidado con cómo se actúa para hallar la felicidad, porque muchas veces caemos en la tristeza y depresión intentando conseguir todo lo contrario. Esto es debido a que ponemos la felicidad como una meta lejana, algo especial, y no como un sentimiento cotidiano; por eso, y si queremos ser felices continuamente, hay que encontrar la felicidad en las cosas cotidianas, y no en situaciones lejanas y que nos lleven por caminos de angustia, porque en ese momento entraríamos en la peor contradicción en la que se puede caer. Pero este tema es tan profundo e interesante que requeriría otro capítulo de reflexiones, por eso os propongo que en un rato libre en verano reflexionéis sobre ello por vuestro propio bienestar.


Por lo tanto puedo concluir con seguridad que debemos creer con fuerza en las cosas relevantes de nuestra vida, porque, ¿quién sabe?, quizás el verdadero fin de esta vida esté en creer; en creer lo que uno piensa que hay detrás de esa cortina impenetrable que quizás alberga precisamente las cosas en las que creemos justamente porque creemos en ellas, y así las hacemos reales, como aquel sueño aparentemente imposible de poder volar, aquel sueño en el que sólo unos pocos fueron tan valientes de aventurarse al principio y que ahora, gracias a que alguien creyó, el sueño es real. Por eso es importante que cada uno crea con independencia, porque si todos creyésemos en lo mismo, ¡Qué esencia tan pobre sería la de esta vida! Mucha suerte a todos en vuestra vida. Intentad encontrar vuestra propia felicidad y recordad: siempre seguid adelante.


Tariq Al-Marahleh Montes

Reflexiones. Por Tariq Al-Marahleh Montes (Abril 2008)

La semana pasada asistí a un curso en la Universidad de Lovaina (Bélgica). Este tipo de actividades tienen un objetivo complementario al de aprender sobre lo que oficialmente se enseña en el curso. Lo que realmente permanece en el subconsciente del alumno y que luego propone como tema de conversación después de su melancólico regreso son las peculiaridades de la zona tales como la cultura popular, el idioma, la gastronomía, la política nacional, las condiciones meteorológicas y un amplio etcétera que se puede extender tanto como el alumno quiera o su capacidad sensitiva de reconocer detalles en lugares ajenos y memorizarlos le permita.

En realidad, lo que los organismos encargados de financiar y organizar estas actividades desean es integrar al alumno en una cultura europea, en una cultura más tolerante y global, sin perder las raíces culturales que nos identifican como ciudadanos de alguna parte. Este objetivo siempre queda más que conseguido debido a que se soluciona el problema que causa la mayor parte de los problemas de integración y aceptación de ciertas culturas en el sistema europeo: el desconocimiento de los rasgos culturales del prójimo.

Si juntamos esta táctica unificadora con el hecho de que todos somos flexibles y abiertos a cualquier tipo de experiencia, obtenemos un resultado, al menos bastante interesante, que a más de uno le quita el miedo a moverse en libertad por el viejo continente en busca de nuevas aventuras académicas o lúdicas.

Pero dentro de todas esas experiencias nuevas resultantes de vivir en un lugar diferente con gente diferente, hay una que no se nos puede escapar por su relevancia indiscutible y que provoca, de manera inmediata, la crítica constructiva del alumno crítico: la experiencia universitaria. Para los que decidimos tomarnos esto de la universidad medianamente en serio, las horas que pasamos en nuestro lugar de trabajo representan la gran mayoría de las veinticuatro que tiene el día, con lo que conocemos casi a la perfección cada rincón y rasgo de nuestra escuela y todos, o casi todos, los puntos débiles de ésta.

Estos puntos son los que más resaltan a la vista del alumno residente, ya que le impiden realizar su trabajo con la comodidad que el quisiera o, al menos, disfrutar de un ambiente idealmente universitario. Este tipo de problemas hay que tratarlos con calma y comprensión, ya que ni existe la universidad perfecta ni existirá nunca debido a que el concepto de algo “perfecto” es intrínseco a cada uno, y cada uno somos un mundo. De todos modos sí hay cosas que se pueden cambiar en beneficio de todos.

Y estos pequeños problemas que encontramos en nuestra escuela los superamos cuando nos adaptamos o acostumbramos al medio de trabajo. Ya no nos parece tan escandaloso lo que antaño pensábamos que era inaceptable, todo se convierte en placer si se hace a menudo.

Pero esa maquinaria mental encargada de recoger críticas sobre el medio se reactiva cuando viajamos a otro lugar donde las cosas ya no son tan parecidas. El primer día de clase en la Universidad de Lovaina no salí de mi asombro al observar aquel maravilloso paraje en el que se encontraba localizada la tan bella y armoniosa universidad. Muros de piedra cercaban un campus que se extendía en un tercio de la pequeña ciudad y que lindaba con ella al Norte, Sur y Este. Dentro de aquel paraíso académico había verdes prados, pequeños bosques señoriales, un río, una fauna variada en libertad y muchos estanques donde descubrir que el hombre está hecho para la naturaleza.

En cuanto a las instalaciones, un castillo que hacía las veces de rectorado presidía la entrada principal, a éste se le sumaban otras construcciones arcaicas que servían de facultades y escuelas, y para aquellas disciplinas que no tuvieran espacio en los lugares históricos se construyeron amplios edificios de piedra y ladrillo, como el gran espacio para los estudiantes, donde éstos podían descansar, almorzar o llevar a cabo diversas actividades culturales.

A todo este alarde de espacio y naturaleza se añaden las cívicas costumbres de los estudiantes de toda Bélgica y Europa que se acercaban a estudiar allí. Todos se movían en bicicleta por el campus y por la ciudad, lloviese o hiciese sol, y todos sonreían inocentemente ajenos al cruel mundo que les rodeaba más allá de los límites de la ciudad. Algo que me llamó mucho la atención es el gran civismo que existe entre los habitantes de Lovaina. Casi no vi coches de policía, ni ningún tipo de trifulcas durante las activas noches de fiesta a la que pocos estudiantes faltaban.

Durante el resto de la semana pudimos descubrir que el tiempo lluvioso le daba un toque de oscuridad a la zona, y que quizás Lovaina estuviera bien para vivir durante un año, pero en mi mente cabía la posibilidad de que una ciudad así se quedase demasiado pequeña para alguien acostumbrado al bullicio de Madrid.

Durante un largo descanso de dos horas entre clase y clase fui a dar un paseo por el campus y me senté cerca del tranquilo y silencioso río. Entonces pensé, ¿por qué no observo este río ni estos prados en mi querida universidad? ¿Por qué el sistema es tan diferente? ¿Por qué no existen medios para vincular a diario a los estudiantes de las distintas escuelas? ¿Por qué la gente no va en bicicleta por Madrid?

Obviamente a esta batería de preguntas le siguió otra que me permitiría seguir pensando y dar una respuesta a todas ellas: ¿Todo esto se podría hacer en Madrid?

En la U.P.M. vivimos en un sistema individualista si hablamos de escuelas. Es la herencia histórica de la tardía formación de nuestra Universidad, que al contrario que otras, fue antecedida por escuelas independientes. La localización de éstas es muy variada, se encuentran dispersas en distintas zonas alejadas entre sí y el campus principal está compartido con la U.C.M., por lo tanto ya descarto la posibilidad de un gran campus universal.

Después pienso en las instalaciones: por la misma razón que antes, cada escuela está construida en una época distinta y de una forma diferente, y no atienden a un patrón de belleza común, por lo que no se puede buscar singularidad en la apariencia física de la U.P.M.

Sobre la naturaleza que rodeaba el campus, eso es algo que no podemos cambiar. Vivimos en un país continuamente amenazado por la sequía y la desertización. No hay solución inmediata, sólo nos queda ser más respetuosos con el medio ambiente.


Después incido en el tema de la forma de ser de los alumnos, sobre el comportamiento de los pupilos se podrían sacar muchas conclusiones, pero ante todo hay que tener presente que las personas somos genotipo y fenotipo, y éste último está muy ligado al medio en el que hemos crecido y vivimos, por lo que no se puede pretender que seamos iguales ni parecidos a nuestros compañeros del norte. Además, Europa perdería su esencia si todos fuésemos parecidos. En este país la gente es más efusiva, más extrovertida, más social, para lo bueno y para lo malo.

Entonces, ¿no podemos cambiar? ¿Seremos así siempre? ¿Dónde está la convergencia europea que tantos años llevamos persiguiendo? ¿Afectará a la universidad? ¿Por qué tanta diferencia bajo una misma bandera? Thomas Paine dijo: “Tenemos el poder necesario para volver a construir el mundo”. Yo no discrepo.

No puedo cerrar esta conclusión sin pensar que un cambio es posible. Incluso las naciones cambian significativamente a lo largo del tiempo conservando sus características más arraigadas. La universidad puede cambiar, pero en un orden, y sobre todo con una conciencia de cambio preparada para los nuevos tiempos que precedan a ese cambio. Pero que nadie se quede sentado esperando a que ese cambio llegue, éste debe emanar de nuestras propias conciencias. Para cambiar lo que vemos primero debemos cambiar lo que sentimos, debemos cambiar el propio concepto de cambio que se tiene en este país.

Se pueden cambiar ciertas costumbres y prejuicios. Que el hecho de trabajar regularmente y negar ciertos placeres para ello no esté mal visto, que el hecho de tener una meta clara, seria y realista no sea razón de crítica destructiva. No se debe criticar a alguien por hacer algo que otros no pueden o no quieren hacer. ¿Alguien se ha preguntado qué pasaría si intentásemos seguir los pasos de las personas innovadoras o que destacan en algo? Entonces no serían casos aislados, se generalizaría el estilo y la voluntad de mejorar y así podríamos dar pasos hacia el futuro.

Debemos sentir que necesitamos cambiar y es necesario saber en qué dirección queremos el cambio. Para tener estos conceptos claros no estaría mal fijarnos en lo que otros ya tienen y pensar si tomar una dirección parecida nos ayudaría o provocaría una involución en la sociedad universitaria.

Por eso abogo por un cambio que active a las personas, que no les haga hacer las cosas por que sí, que les permita analizar y criticar cada paso que dan, que genere una sociedad en la que la gente sea más individual con lo personal y se fije en los demás con un ojo constructivo. Se puede ir en una dirección más comprensiva con todo lo que nos rodea, podemos amar lo que estudiamos para poder defenderlo con fuerza y vivir el conocimiento en vez de cogerlo en nuestras manos como algo frío e indeseable.

Pero el cambio debe salir de dentro, podemos cambiar a nuestra manera, pero porque nosotros lo queramos, porque pensemos que es necesario, porque lo sintamos y de algún modo sepamos que ya no hay marcha atrás, sin tenerle miedo. Dicen que el hombre es mortal por sus temores e inmortal por sus deseos, y yo siempre me pregunto a qué le tendremos tanto miedo…aunque claro, la ignorancia es la madre del miedo.

Cambiar es necesario, la búsqueda de éste es el fin de nuestra existencia, si no se significa algo para el cambio de nuestro entorno no se vale nada.

Sólo me queda despedirme hasta la próxima con una frase que no podía faltar en la conclusión de este trabajo y que anima a no quedarnos sentados, creada por el famoso filósofo y científico francés Blaise Pascal:

“Ya se han escrito todas las buenas máximas. Sólo falta ponerlas en práctica”

martes, 3 de junio de 2008

q piensa el delegado de tu escuela...

e aki unas lineas sobre esta escuela, de alguien q a pasado en ella mucho tiempo…

hace bastante q le daba vueltas a la idea de escribir lo que yo pienso sobre como funciona todo en esta escuela, con el peligro que ello conlleva, pero si uno lo piensa bien, seguramente nadie lea esto, porque lo q es leer, parece que mis compañeros se lo dejan a los de la complu. somos una generación q se mira al ombligo, no nos molestamos en participar en nada q implique trabajo y esfuerzo personal, preferimos tormarnos un café a estar en clase, y encima ni siquiera devolvemos el vaso a la cafetería! q más da q ese vaso nos lo cobren a todos en los cafes del curso que viene, pero si solo fuera por dinero tampoco sería tan importante la cosa. Tampoco pensamos q ese vaso podría aber sido utilizado 1000 veces más y no supondría un coste energético extra, ni una utilización innecesaría de materias primas…

aiba! una interrupción, me toca atender a algún alumno q por casualidad sabe q delegación existe: “tok! Tok!” Llaman a la puerta, como kiero acabar de escribir esto, no abro, y escucho el típico comentario irónico que viene del otro lado de la puerta “como siempre, nunca ay nadie!” interesante comentario, viniendo de alguien que ni siquiera sabe que: el trabajo que realiza en delegación es voluntario, q significa voluntario? Pues que uno emplea tiempo personal en atender las necesidades de otras personas sin recibir nada a cambio, y cuando digo nada, me refiero a nada, porque no te dan ni las gracias, y eso cuando no te mirán mal como dando a enternder que te perdonan la vida.... y no te ekivoques no me metí en esto para que la gente me lo agradezca, sino porque sé todo lo que se puede hacer desde la delegación y ahora también sé todo lo q no emos echo, puesto que somos 6 las personas que trabajamos periodicamente en delegación y no damos a basto. 6 de 1980 y pico alumnos, no es para que te de la risa!

Con esto solo hago que describir lo q pasa por delante de mis ojos, tenemos medios prácticamente ilimitados y no los usamos, y de las cosas que van mal, nadie dice ni hace nada… seguiremos esperando durante ½ hora, la cola para poder coger una bandeja de comida (nadie se a preguntado, x q el comedor de profes y pas es ¼ parte del de alumnos, siendo los alumnos en número 10 veces más) X q no tenemos suficientes plazas para estudiar en la biblio?, seguiremos igual de insolidarios con el resto de nuestros compañeros! seguiremos meando fuera de la taza del water, como no lo limpiamos nosotros!

Podría enrollarme más y entrar en detalle sobre mil temas más, pero para muestra vale un boton!

Ahora ya solo que despedirme hasta el curso que viene, puesto que la gente de delegación tenemos examenes como todos y aunque seguramente no resisteremos la tentación de pasar por delegación, el tiempo que pasaremos en ella será el minimo necesario….

P.D: Gracias en primer lugar a la gente que ha pasado por delegación y a aportado su granito de arena, que aunquen son pocos y seguro q con todos habré tenido mis diferencias, han hecho posible que la dele funcionara un año mas. Gracias jorge, chema, tariq, nestor,ita, paula y alex. A lo mejor me dejo a alguien en el tintero, q me perdone…

Agradecer tambien a la chikilla que dejo un pos it pegado a los apuntes que devolvio, en el que agradecía nuestro esfuerzo (se que era chikilla porque era letra de chika). Y gracias tambien a algún bala perdida que de vez en cuando se deja caer por delegación y nos anima a seguir haciendo este trabajo que es bastante gratificante la mayoría del tiempo.

miércoles, 12 de marzo de 2008

EADS consigue un contrato histórico con su A330 MRTT

La selección por parte de las Fuerzas Aéreas estadounidenses del avión cisterna KC-30 de Northrop Grumman, un sistema basado en el A330 MRTT (Multi Role Tanker Transport) y designado por la USAF como KC-45A, ampliará notablemente la presencia industrial de EADS y su compromiso en los Estados Unidos, así como su papel de proveedor de defensa y seguridad nacional con sede en EE.UU.

KC-30 AAR F-35

EADS Norteamérica es el socio de Northrop Grumman en el nuevo avión cisterna, teniendo la responsabilidad de montar las plataformas y suministrar aviones terminados y subsistemas de reabastecimiento homologados para el vuelo.

El avión cisterna KC-45A de Northrop Grumman está basado en el A330 MRTT de EADS. Su plataforma procede del popular avión comercial A330 fabricado por la División Airbus de EADS. De este avión se han pedido más de 880 unidades en todo el mundo, en las configuraciones de pasajeros y de carga. Dentro del Grupo EADS, la División Aviones de Transporte Militar (MTAD) es responsable de todos los programas de derivados militares basados en plataformas Airbus, incluido los aviones cisterna.

Este último éxito en una serie de concursos en todo el mundo confirma que el avión cisterna militar de EADS es la mejor solución disponible en el mercado. Tras su compra por las Fuerzas Aéreas australianas, la solución MRTT ha sido pedida oficialmente por las Fuerzas Aéreas de Arabia Saudita y las Fuerzas Aéreas de los Emiratos Árabes Unidos, además de haber sido seleccionada por las Fuerzas Aéreas del Reino Unido.

La selección del avión cisterna KC-45A de Northrop Grumman ha sido anunciada hoy por las Fuerzas Aéreas estadounidenses, tras una evaluación que ha requerido muchos años. La adjudicación del programa contempla 179 aviones con un valor contractual estimado de 40.000 millones USD. El contrato inicial KC-45A para Northrop Grumman cubre cuatro aviones con el diseño de sistemas y desarrollo y está valorado en 1.500 millones USD.

Louis Gallois, Consejero Delegado de EADS, afirma: "Hemos puesto todo de nuestra parte en este importante programa de las fuerzas aéreas estadounidenses y con nuestros compañeros de equipo, Northrop Grumman. La selección del avión cisterna basado en el A330 MRTT proporcionará a las Fuerzas Aéreas de EE.UU. el avión cisterna más moderno y capaz disponible hoy en día."

KC-30 AAR F.35Y añade: "Esta importante selección es una baza claramente ganadora para nuestros clientes, para la cooperación industrial y para EADS. Marca un salto cuantitativo en nuestro compromiso con los clientes de defensa de EE.UU., refleja y respalda nuestra estrategia global de expandir la huella industrial de EADS en mercados clave y nuestro objetivo de equilibrar las carteras de defensa y comerciales de la compañía."

Tom Enders, Presidente y Consejero Delegado de Airbus, afirma: "Northrop Grumman y las Fuerzas Aéreas estadounidenses pueden contar con todos los recursos de Airbus para apoyar la producción y la entrega del avión cisterna KC-45A. Los cuatro aviones de diseño de sistemas y desarrollo ya se encuentran en la fase de producción. Ahora se están realizando los preparativos para nuestro compromiso de ubicar conjuntamente el montaje final de los aviones cisterna y el avión carguero civil A330 en Mobile, Alabama, creando las primeras instalaciones nuevas de montaje de aviones comerciales en EE.UU. en más de 40 años.

Carlos Suárez, Presidente de EADS CASA y máximo responsable de la División Aviones de Transporte Militar de EADS afirma: "Esta selección es un logro monumental y establece firmemente el A330 MRTT como el sistema más avanzado de reabastecimiento en vuelo. La plataforma A330 MRTT ya ha ganado cinco concursos mundiales consecutivos y sienta claramente la pauta para los aviones cisterna de nueva generación en el mundo entero".

"Estamos orgullosos de que la Fuerza Aérea de Estados Unidos haya elegido al equipo Northrop Grumman/EADS para modernizar su flota de reabastecimiento en vuelo", afirma Ralph D. Crosby Jr., Presidente y Consejero Delegado de EADS Norteamérica. "EADS ha puesto todos sus recursos para apoyar este importante programa para nuestro contratista principal, Northrop Grumman, las Fuerzas Aéreas estadounidenses y los aviones de combate, a los que este sistema servirá durante décadas. Ya hemos iniciado los trabajos necesarios para ampliar nuestra huella industrial en EE.UU. como apoyo a este importante programa.

EADS ha hecho grandes inversiones en el avión cisterna KC-45A, así como en sus programas internacionales de aviones cisterna, gastando más de 100 millones USD para desarrollar el avanzado Aerial Refuelling Boom System (ARBS) del avión, además de construir el primer fuselaje - que hizo su vuelo inaugural el pasado septiembre -, y ahora iniciará la conversión militar a la configuración completa de carguero.

La producción de los fuselajes del KC-45A se realizará en el nuevo centro de excelencia aeroespacial de Airbus en Mobile, Alabama, que alberga las instalaciones de montaje final del KC-45A. Además, se realizará en el mismo centro el montaje final de los cargueros civiles del Airbus A330, proporcionando una sólida línea de montaje final para asegurar un riesgo bajo, una elevada eficiencia y mayor capacidad tanto para las Fuerzas Aéreas de EE.UU. como para los clientes comerciales de Airbus.

El papel de EADS Norteamérica en apoyo del programa del avión cisterna KC-45A de Northrop Grumman marca su más reciente aportación a la defensa y la seguridad de los Estados Unidos. A través de su filial American Eurocopter, la compañía ya está suministrando al ejército estadounidense hasta 345 helicópteros Lakota UH-72A Light Utility para las operaciones de seguridad nacional, evacuación médica, transporte de pasajeros y logística, y misiones de intercepción de droga. Además, la Guardia Costera estadounidense está adquiriendo a EADS CASA aviones de patrulla marítima CN-235, designados HC-144A, y el servicio explota una flota de casi 100 helicópteros Eurocopter HH-65, cuyas mejoras proporcionó American Eurocopter.

ISS-Programa ATV "Jules Verne"


El primer carguero espacial europeo, el Julio Verne, partió la madrugada del día 9 de Marzo, desde el centro espacial de Kourou, en la Guyana Francesa, en un potente cohete Ariane 5 adaptado especialmente para esta nave de casi 20 toneladas. El lanzamiento se realizó en plena noche, a las 01.03 hora local (05.03, hora peninsular).

El Julio Verne, primer vehículo de la serie ATV (siglas en inglés de Vehiculo de Transferencia Avanzado), lleva a bordo siete toneladas de suministros para la Estación Espacial Internacional (ISS), incluidos 270 kilos de agua potable para los astronautas de la base, 20 kilos de oxigeno, 500 kilos de comida, 80 kilos de ropa y 136 kilos de piezas de recambio. El resto de la carga es combustible.

Pero el carguero no atracará en la estación hasta el próximo 3 de abril, y dedicará las próximas semanas a realizar toda una serie de verificaciones y pruebas en órbita, ensayos de los sistemas automáticos enteramente nuevos de aproximación y atraque en el módulo ruso Zvezda de la base. Además, entre tanto, llegará y partirá de la ISS un transbordador de la NASA. En los posteriores viajes de ATV a la estación, uno cada año y medio aproximadamente, el viaje será más corto, de unos ocho o diez días, explicaron ayer los responsables de la Agencia Europea del Espacio (ESA).

Desde el centro Júpiter en la base guyanesa se controló el lanzamiento y toda la primera fase de puesta en órbita del Julio Verne. Una hora y media después, el control del carguero ha pasado al nuevo centro de ATV en Toulouse (Francia). Ha sido el momento de cantar victoria, con toda la primera fase de maniobras cumplida.

Hasta ahora, la única nave carguero que lleva suministros a la ISS, además de los transbordadores de la NASA, con astronautas, es la Progress rusa, pero el nuevo vehículo tiene el triple de capacidad. Nunca hasta ahora había construido la Europa espacial una nave como esta, capaz e atracar en la ISS, y además se lanza con un cohete europeo, el Ariane-5. Por todo fue inmensa esta madrugada la satisfacción de los responsables de la ESA, del consorcio Arianespace que comercializa estos cohetes y de las empresas implicadas en el desarrollo y construcción del ATV, bajo la dirección de Eads Astrium. Diez de los 17 países miembros de la ESA participan en este programa optativo, incluida España (4%) y con la notable ausencia del Reino Unido. Francia es el socio principal de ATV, con una participación del 46,9%, seguida de Alemania (24,4%) e Italia, con el 13,3%, explicó en Kourou Jean Jacques Dordain, director general de la ESA. El coste del Julio Verne asciende 1.300 millones de euros. Una decena de empresas españolas participan en el programa.

Dordain recordó que las primeras ideas de lo que ahora es el ATV surgieron en 1987, pero el programa no se aprobó oficialmente hasta 1995, por lo que han sido más de diez años de desarrollo hasta el lanzamiento de hoy. El ATV, junto con el módulo europeo Columbus, enganchado a la ISS hace un mes, son las principales aportaciones de la ESA a la base espacial internacional, siguiendo la estrategia de no aportar dinero sino equipos y tecnología.


El Julio Verne utilizará el sistema GPS para orientarse en el espacio, además de un localizador estelar; unos dispositivos ópticos con dos rayos láser y otros similares a radar especiales permitirán su aproximación con una precisión de 1,5 centímetros al extremo de la estación donde debe atracar. Una vez enganchado al Zvezda, los astronautas de la estación abrirán la compuerta para descargar el Julio Verne. El carguero permanecerá en la ISS varios meses. Este verano, los tripulantes de la estación meterán en el ATV unas seis toneladas de desperdicios, el carguero se desenganchará de la estación y realizará una reentrada en la atmósfera terrestre (sobre el Pacifico) y se desintegrará.

Para más información visitar: http://www.esa.int/esaMI/ATV/index.html

domingo, 9 de marzo de 2008

Día de elecciones

Queridos compañeros, sí, hoy es Domingo, y nuestra obligación de hoy, no es ir a misa, sino acudir al acto más importante de la democracia, votar. Es la forma más clara de defender la democracia, una democracia que ha elevado a España y a sus respectivas comunidades autónomas a lo que hoy son, importantes urbes donde la calidad de vida nos permite estudiar en nuestra escuela, tener un hogar (aunque ultimamente está siendo más dificil), viajar, alimentarse, tener un médico (aunque tengas que esperar dos años a operarte dependiendo del caso)...

Son cosas que hay que saber valorar, algunos como yo puede que no encuentren un político decente en este país, un politico que sea capaz de apostar por una politica social, una politica de educación, de economía e investigación y desarrollo. ¿Tan difícil es reunirse entre todos los partidos y sacar un nexo común para que las leyes duren más que la legislatura del partido de turno?

Y es que últimamente, el espíritu de la transición, no interesa. Hoy en día interesa más el gobernar como me de la gana, al gobernar como quieran todos los españoles.

Aznar ya lo hizo en el 2000 cuando ganó las elecciones a Almunia. Y en recientes publicaciones recogidas al diario "El País" D. José Luis Rodríguez Zapatero ha expresado su voluntad de gobernar sólo con el apoyo de su partido, el Sr. D. Mariano Rajoy la ha mostrado en el parlamento durante cuatro años. Por eso no hay Políticos, bajo mi punto de vista, en España. Todos van a gobernar con su partido, no con la Poli.

Pero para eso está el voto en Blanco. Así que estimados compañeros Id a votar, es nuestro deber, y es nuestro derecho. Sea la opción que sea la que votemos, votamos la Democracia.

Un Saludo

Néstor J.SI.

lunes, 3 de marzo de 2008

Reflexiones. Por Tariq Al-Marahleh Montes.

Todos los alumnos de este país llegamos a la universidad acostumbrados a seguir una rutina de asistencia a clase y trabajo continuo durante todo el período académico. Este método resulta bastante productivo durante el período académico preuniversitario si se sigue como dictan las normas académicas, que más tarde se convierten en morales, sobretodo si llevan un seguimiento por parte del personal docente encargado de evaluar al alumno.

El dilema llega cuando nos encontramos con el sistema educativo que actualmente, y ya no por mucho más tiempo, rige el sistema universitario. Por supuesto que si el éxito se anhela tanto que se asimila como algo personal y necesario nos veremos moralmente obligados a asistir a todas las clases y a llevar a cabo un trabajo diario dosificado según las necesidades y capacidades de cada alumno, pero, ¿Qué ocurre cuando ese método extremadamente mecánico y tradicional en nuestras vidas ya no es suficiente para aprobar? ¿Qué ocurre cuando nos encontramos perdidos en una o varias materias y no tenemos tiempo de encontrarnos en horario extraescolar?

Para pupilos primerizos en vivir esta frustrante experiencia es desconcertante ver pasar una asignatura sin tiempo a reaccionar ante sus inocentes ojos con el fatal y consecuente desenlace. Las causas por las que esto ocurre dependen de las circunstancias del alumno y son tan variadas como las formas de reaccionar de éste.

Puede que el alumno haya intentado ser académicamente correcto y responsable y haya vagado por los laberintos del conocimiento sin rumbo o puede que haya hecho un alarde de amor propio y haya vagueado y frecuentado los caminos de la perdición. Desgraciadamente en cualquier caso el resultado es el mismo.

La reacción del alumno depende de su forma de ser, de su trayectoria vital y de su educación. El sujeto puede plantearse abandonar la carrera cual soldado derrotado que se ve moralmente obligado a acabar con su vida, puede pensar en afrontar la carrera con el inmaduro valor que probablemente le llevará a la más indigna de las derrotas.

Pero existe otro tipo de sujeto, que, quizás por su madurez derivada de otras derrotas, quizás por dejarse aconsejar por los más sabios o quizás por ambas cosas decide afrontar su futuro con inteligencia y picardía en un intento apresurado, que no desesperado, de buscar la luz al final del
túnel y paso a paso llegar a la meta que una vez vio muy lejos y a la que le llevó su cabeza fría y calculadora, en el buen sentido de la expresión.

La clave de la victoria es, entre otras cosas, el hecho de querer asesinar vilmente a la siempre traicionera soberbia. El pensamiento más modesto es el que acaba triunfando, llevándonos a surcar los cielos del triunfo personal. El alumno tiende a culpar a terceras personas de su propia derrota, y eso no hace más que sumirle en un pozo oscuro y sin fondo del que sólo él mismo
podrá salir. En todo mi período universitario no he conocido ni a un solo profesor que desease la derrota de sus alumnos, lo peor que he llegado a ver es a alguno que estuviese, a mi juicio, algo desacertado en sus métodos, pero no en su voluntad. De todas formas, y aunque suene raro, también se puede pecar de poseer poca soberbia y de esa forma autodestruirnos constantemente con depresiones interminables que no llevan a ninguna parte.

Y cuando uno ha adquirido la buena voluntad de seguir adelante, ¿qué hacer? La respuesta no es fácil, ya que el hecho de estudiar a secas no soluciona muchas cosas. Hay que estudiar con inteligencia. El hecho de asistir a una clase para que nuestra quemada mente no capte ni un ápice de los conceptos a adquirir no es productivo y, por lo tanto, como ingenieros debemos desecharlo.

Ahora bien, esto no implica el perder ese muy valioso tiempo en hacer pelotas de papel con él y tirarlo a la basura, sino aprovecharlo recuperando una clase anterior o intentando asimilar por nuestra cuenta esos conceptos que podríamos adquirir de manera más eficaz en soledad que en
clase, y eso depende de cada uno. Más tarde las tutorías sellarán esas fisuras conceptuales que nos queden. Así además les haremos un gran favor a los profesores que tanto desean ser visitados en sus tutorías. Para el que se decida por esta opción, está en su derecho, pero debe tener cuidado, ya que otro pecado capital acecha: la pereza. El deber es el deber, y aunque no
haya nadie para exigirnos nuestras tareas diarias debemos organizarnos para no perder el tiempo, y así disfrutar más de él.

Esta planificación siempre debe hacerse estableciendo unos márgenes de seguridad que variarán en función de cada uno, ya que lo planificado originalmente nunca se verá reflejado en la realidad como en el papel. Otro capítulo a tener en cuenta con esta metodología personal es el de los amigos, o mejor dicho “amigos”, que a veces y sin quererlo pueden resultar nuestros peores enemigos.

Ante todo en esta vida hay que
ser individual con lo personal y social con
lo demás, así que el horario es el horario, y
sólo nuestra fortaleza personal determinará
si se cumple o no. Dicha fortaleza puede
ejercitarse, no es innata.

Para ir concluyendo esta poco profunda, pero quizás de buena utilidad, reflexión, me gustaría aclarar el delicado tema de la relación profesor/a-alumno/a, cuyo estado ideal nadie busca y todos se quedan a medias. La relación debe estar basada en el respeto, pero no el miedo, y
cuando el alumno aprenda la diferencia entre ambas cosas habrá logrado entender una parte importante del código socioeducativo.

Muchos alumnos tienen miedo a sus
profesores y eso les lleva a no preguntar en
clase, a no asistir a tutorías, a no saludar
por los pasillos, etc. Y yo me pregunto,
¿miedo de qué? Después de una pasada
rápida a varias opiniones de alumnos creo
estar e lo cierto cuando afirmo que ese miedo
es naturalmente infundido por el subconsciente
del alumno cuando se ve en la
situación típica en una clase: cien alumnos
sentados todos juntos y arriba, sobre la
tarima, un profesor, un ser superior e inalcanzable
coronado por una circunferencia
brillante.

Cuando uno es nuevo en esto de
la universidad es hasta comprensible, pero
cuando ya se tiene cierta experiencia es
inadmisible.

¿Es que el alumno no encuentra un
término medio entre el miedo y el compañerismo?
La verdad, yo creo que no es tan
difícil. Se llama respeto. Para el que todavía
no se haya enterado, consiste en una relación
con alguien superior, igual o inferior
en un área de conocimiento escuchando sus
ideas, opiniones o explicaciones y debatiéndolas
en caso de que crea que puede hacerlo.

En el caso de la relación alumno profesor
no recomiendo lo segundo.
Por lo tanto si uno se ve afligido por
el sistema universitario actual lo que debe
hacer es sentarse y pensar durante cinco
minutos qué es lo que quiere, cómo lo quiere
y si lo que ha pensado es viable. Son tres
pasos no muy difíciles de seguir.

Por lo tanto, a ese alumno que piensa
que debe seguir adelante cambiando su
metodología y argumentando una nueva le
digo: adelante. A ese alumno que piensa
que debe ir a por todas con la misma metodología
seguida antes de su derrota le digo:
para, piensa, tranquilo, Roma no se construyó
en un día.

Y finalmente, a aquel alumno que no desee seguir adelante, que
piense que ya todo lo tiene perdido y que
por mucho que buscase no encontraría la
luz al final del túnel le digo: piénsalo dos
veces, porque la luz, aunque no la veas, está.